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De aquellos barros vienen estos lodos 4 febrero 2010

Posted by rcalber in Curiosidades, General, Historia.
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Hace algunos días, paseando por los rincones de un barrio historico de Sevilla dimos con la C/Susona que guarda el recuerdo de un chisme de esos que a mi me gustan.

Si bien la religión ha tenido sus cosas buenas a lo largo de la historia y en el presente (no olvidemos como se encuentra actualmente Caritas) también ha tenido sus cosas negativas.

Nos tenemos que situar a finales del s. XIV en una zona amurallada dentro de las propias murallas sevillanas, con sus propias normas y que recogían entre otras cosas la prohibición de casamiento con un cristiano o huir ante la presencia del “santo sacramento” mientras los cristianos se tenían que arrodillar a su paso. En todo caso judios, arabes y cristianos convivían en perfecta armonia

Corría el año 1391, cuando Ferrant Martinez, arcediano de Ecija, recorriendo las calles de la ciudad portando entre sus manos una enorme cruz arengando y exhortando a los sevillanos promovía el odio hacia los judíos, que eran “los que mataron a Dios y se beben nuestra sangre”.

Todas este despropósito de declaraciones imprudentes o temerarias hicieron que los sevillanos entraran en la judería agrediendo a sus moradores, robando sus pertenencias y destrozando sus negocios.

Cuando el alguacil Mayor se enteró mando arrestar a unos pocos y se les condenó a ser azotados.

Nuestro clérigo, en vez de hacer llamamientos a la calma o declaraciones más prudentes volvió a arengar de forma diabólica en venganza de los azotados. “Muerte a los infames Judíos…!” Y esta vez portaban dagas, cuchillos, mandobles y todo tipo de utensilios que les sirvieran como arma para realizar su propósito.

Sólo existian 2 puertas de entrada y entraron por ambas. Las sinuosas y tortuosas calles convirtieron aquello en una ratonera donde 40.000 de los 50.000 judios que habitaban Sevilla, perdieron la vida.

Sevilla, siempre tratada tan bien, recibió una multa tal que se llevaron 10 años para poder pagarla.

40.000 judios con sus 40.000 vidas, una de ellas la de nuestra amiga Susona, hija de Diego Susón, quién a raiz de los primeros hechos que se relataban, conspiraba para vengarse de los cristianos.

La Bella Susona era amante de un caballero cristiano. Esperando para poder darse una “escapadita” y salir a su encuentro, escuchó la conspiración en las que se planeaba, entre otras cosas, acabar con la vida de su amante.

Susona no faltó a la cita con su amante, a quien contó todo lo visto y oido quien a su vez lo puso en conocimiento de las autoridades. Todos fueron arrestados y condenados, unos días después, a morir en la horca.

Atormentada por haber vendido a su padre en favor de su amante, nuestra protagonista fue a la Catedral donde pidió confesión. El obispo la bautizó y le dio la absolución con penitencia de retirarse a un convento.

El día de su muerte, en su testamento, contaba todo lo acaecido y pedía, como testimonio para los más jóvenes de su desdicha, que su cabeza fuera separada de su cuerpo y quedara sujeta por un clavo frente a la puerta de su casa.

Así se hizo y se nombró a la calle como C/Muerte, hasta finales del s. XIX en que se retiró la cabeza y se sustituyó el nombre de la calle por el actual, C/Susona.

Lo que está ocurriendo con los judios y los palestinos no tiene nombre y no creo que un pueblo se pueda ganar el respeto y aprobación de los demás pueblos, lanzando fósforo blanco (arma de destrucción masiva) contra población civil (prohibido expresamente por la ONU). No obstante, el pueblo judío ha sido víctima de la incomprensión, intolerancia y persecusion de los demás y es lógico que quieran formar un estado en algún territorio que les comporte cierta protección y les dé seguridad.

Por ello digo, de barros como éste, vienen estos lodos.

Comentarios»

1. ARISTIDES - 4 febrero 2010

La historia es muy buena.
Hace años estuve en Israel. Comenté con algunos judios que era inadmisible lo que estaba pasando con los palestinos.
Vi muy claro que llegaban para quedarse y que no volverían a ser un pueblo herrante. Me recordaron cómo fue su llegada en 1947 y cómo los palestinos, ayudados por las naciones hermanas árabes, no acataron la resolución de la ONU que les reconocía el derecho a su Estado.
Me mostraron fotos y vi imágenes. 40 años después la historia se repetiría pero al revés.
Se trata de una tragedia que no sé si tiene solución

2. josefina motis - 30 septiembre 2011

Pone los pelos de punta,. En nombre de que Dios se puede fomentar odios que provoquen mala convivencia y muertes?
Que história la de Susona, terrible.
Cuanto sufrimiento lleva tras de si la humaniad, la propia vida

3. triniTi - 30 septiembre 2011

Sin posibles comentarios…


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