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Lo que Darwin olvidó mencionar 4 mayo 2010

Posted by rcalber in Economía, Filosofia, General, Politica.
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Cuando hablamos de la teoria de la evolución a todo el mundo le viene a la cabeza “la ley del más fuerte” de Darwin plasmada en su obras “El origen de las especies por medio de la selección natural” o “la preservación de las razas preferidas en la lucha por la vida”.

Así, todos hemos acabado teniendo y aceptando una idea Darwiniana de la vida: “Adaptarse o morir”, “pisar o ser pisoteado”, “o él o yo”, “si no lo hago yo lo hará otro” , “yo miro por mis intereses y por los de mi familia, los demás, allá ellos”, “nadie va a hacer nada por ti ni nadie te va a dar nada”, “la empresa no te va a agradecer nada de lo que hagas por ella. Ahorra esfuerzos” ó “primero soy yo y luego los demás”

Hasta aqui todo bien pero, la ley de la selección natural, no es del todo cierta si no que tiene sus matices, el más gordo y que le hizo consciente al propio Charles Darwin de que chocaba con su propia teoria, es precisamente que la relación de cooperación y altruismo ha jugado un papel fundamental en la evolución de las especies, lo que se contradice con el hecho de que para sobrevivir, los miembros de esa especie no se aprovechen de ese altruismo (como hacen algunos con las prestaciones sociales)

Desde el punto de vista de la supervivencia, difícilmente podemos explicar la situación de provecho que se tiene en ayudar a un hijo y menos aún, la de un señor minusválido desconocido o un chico que sale por la tele muriéndose de hambre, sin embargo, despierta en nosotros unos sentimientos de solidaridad y empatía con esa situación.

Esto no es cosa únicamente de humanos si no que es un comportamiento frecuentemente observado. El ejemplo más espectacular es el de los vampiros, unos murciélagos de EEUU que no sobreviven más de 72 h sin sangre de otros mamíferos y que donan su sangre a otros vampiros si estos han tenido “una mala noche” aunque no tengan relación de parentesco con ellos (comunismo en la caza).

Sólo los más fuertes o aptos sobreviven, pero el altruismo y la cooperación juegan un papel fundamental en la evolución de las especies y, sin darnos cuenta, quizás uno de esos chicos que se mueren de hambre al minuto en África guardan en su celebro, sin saberlo, una capacidad sin igual que podría llevarle a ser un nuevo Einstein o un descubridor potencial para la cura del cancer o del Sida.

Los hombres somos seres sociales y por tanto, una especie que está condenada a entenderse y a colaborar para conseguir objetivos que una persona por si sóla no podría desarrollar. Así, creamos familias y negocios simples en una comunidad, pero a veces, las ideas de negocio se complican un poco más y se necesita una relación de cooperación para que esas ideas y proyectos se lleven a cabo y de ésta forma, hemos acabado reunidos en un Estado que gestiona parte del dinero de todos para proyectos comunes o trabajamos para una corporación fuertemente jerarquizada, pero que no sabemos muy bien quienes son los dueños y quien realmente nos ha dado el empleo.

Sin embargo, ésta relación de cooperación no ocurre en las empresas. Por alguna razón, las relaciones empresario-trabajador buscan más el derecho propio y el conseguir para uno mismo, más que crear un marco de cooperación empresa-trabajador para conseguir objetivos empresariales y por supuesto, sociales (beneficio mutuo).

El día del trabajo escuché parte de un discurso, creo que fue Cándido Méndez, que decía algo así como la reforma laboral “no es la panacea que nos están vendiendo”

Es cieto que abaratar el despido sólo favorece que se despida más y no que se generen más puestos de trabajo pero está claro que con la temporalidad que hay en los contratos en España, los EREs y la caida del consumo debido a la perdida masiva de puestos de trabajo, el cierre de empresas y la perdida de competitividad, algo está fallando en estás relaciones y tratar de mejorarlas tampoco creo que haga daño a nadie, salvo que se trate de buscar el pisotón al otro.

El despido en España es barato, 8 días por fin de contrato temporal que nadie paga, 20 dias en caso de despido por causas objetivas, organizativas o de producción y 45 dias por despido improcedente, es decir, cuando te echan con contrato en vigor sin ningún motivo.

Evidentemente, si mi empresa va mal y quiero amortizar puestos de trabajo porque han caido las ventas y para hacerlo, al final, me toca pagar 45 dias por año en vez de 20, algo en este caso está mal, porque en realidad, no es un despido por la cara si no por causas realmente productivas.

De la misma manera, si en este pais existe una alta temporalidad y de concadenaciones ilegales de contratos es porque algo hace difícil la estabilidad laboral, estabilidad que vendría muy bien en todos los planos (familiar, social, financiero, economico, empresarial).

Finalmente, el otro gran problema viene de la mano de la productividad y de los sueldos, que están indexados a un IPC que encima está manipulado, en vez de indexarlo a los beneficios o colaboración que el trabajador presta para que se consigan los objetivos empresariales.

La reforma laboral, no es la panacéa pero puede resultar una llave determinante para mejorar las relaciones empresa-trabajador haciendo que a su vez, estas mejoras se vean reflejadas en la economía.

En España, doblamos el paro que se tiene en la U.E. Parte de ello, además de por el derrumbe del sector del ladrillo, se puede explicar en el comportamiento de unos consumidores con una alta tasa de temporalidad que ante el panorama económico actual es lógico que busquen el aumento, como sea, de sus tasas de ahorro, lo que frena aún más el consumo y va provocando un efecto dominó de más destrucción de empleo, más empresas en liquidación, bajadas de salarios, bajadas de precios, bajadas en la inversión, y así, hasta el punto en el que estamos ahora, en los que los pocos que tienen trabajo fijo estable y los funcionarios, son los únicos que tiran de la economía.

¿Hubiera sido igual si todos los empleos fueran estables y estuvieran indexados a lo que se produce? ¿Se hubiera frenado tanto el consumo? ¿Las bajadas del euribor no se verían mejor reflejadas en el consumo?

Comentarios»

1. ARISTIDES - 4 mayo 2010

¡Qué más hubieran querido los trabajadores que durante los años de bonanza (Por ejem: en la construcción) los aumentos de suelto de hubieran indexado a los beneficios (suponiendo que las cuentas de las empresas fueran claras)¡.

Los empresarios tienen una mala costumbre. Amortizan las máquinas y no amortizan en una cuenta corriente el dinero que necesario para despedir a un trabajador si lo necesitan. Eso es querer el Boni y el Bucanero.

Desacerse de mano de obra poco cualificada es fácil, pero hacerlo de personas con alto grado de cualificación puede ser un suicidio. El patrimonio del empresa se resiente. Por eso, estas empresas no destruyen tanto empleo y salen adelante con pocos ajustes sobre el personal.

No conozco ninguna cooperativa que haya cerrado, pero si conozco muchas que se han bajado el sueldo, aumentado las horas de trabajo o reconvertido la actividad. Igualmente conozco empresas que sobreviven porque, en su día, el empresario dío una parte de la empresa a los trabajadores, compartiendo de esta forma los beneficios. Ambos modelos funcionan y son ejemplos de cooperación.

Hasta otra.


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